El nacimiento y la historia de Clausthaler

Cómo cambiar

el mundo

con una cerveza sin alcohol



Una generación de cambio

Cambiando el mundo de la cerveza para siempre

El 1972 fue un año de pioneros. En él vio la luz el primer videojuego, Pong, que abrió el camino a la industria actual de este entretenimiento. Fue el año de la creación del grupo de música pop ABBA que acabaría vendiendo más de 380 millones de discos.

Una generación de cambio

Cambiando el mundo de la cerveza para siempre

El 1972 fue un año de pioneros. En él vio la luz el primer videojuego, Pong, que abrió el camino a la industria actual de este entretenimiento. Fue el año de la creación del grupo de música pop ABBA que acabaría vendiendo más de 380 millones de discos.

También en ese año un pequeño grupo de cerveceros tuvieron una genial idea. Se propusieron crear una cerveza con un extraordinario sabor y bajo contenido en calorías. Pero fue necesario que se uniera a ellos un ejecutivo de ventas con una visión aún más audaz: ¿por qué apostar por una cerveza baja en calorías cuando podían elaborar la primera cerveza del mundo sin alcohol pero con un excelente sabor?

Se creó un equipo y empezaron a trabajar en el reto. Otros cerveceros ya habían intentando antes elaborar una cerveza sin alcohol, pero los resultados eran siempre imbebibles.

Esta vez fue distinto. En 1972, Clausthaler empezó el proceso que cambiaría el mundo de la cerveza para siempre.

El nacimiento de Clausthaler

Innovación, determinación y largas horas

Innovación, determinación y largas horas

El nacimiento de Clausthaler

Igual que Clausthaler, otras cerveceras intentaban desde finales de 1960 y principios de 1970 dar también con el Santo Grial de la cerveza sin alcohol. Pero en algún momento, la mayoría de ellas desistían del intento. Sin embargo, Clausthaler nunca se rindió.

Innovación, determinación y largas horas

El nacimiento de Clausthaler

Igual que Clausthaler, otras cerveceras intentaban desde finales de 1960 y principios de 1970 dar también con el Santo Grial de la cerveza sin alcohol. Pero en algún momento, la mayoría de ellas desistían del intento. Sin embargo, Clausthaler nunca se rindió.

Impulsados por una pasión que rozaba la obsesión, los pioneros de Clausthaler estaban decididos a convertir en realidad la elaboración de la cerveza sin alcohol. Pero mientras que la competencia intentaba eliminar el alcohol de la cerveza normal, los maestros cerveceros de Clausthaler se dieron cuenta de que se necesitaba una nueva estrategia. Por eso, después de días y noches interminables, consiguieron dar con un proceso de elaboración radicalmente innovador en el que la fermentación se detenía justo antes de que el alcohol empezase a desarrollarse.

Este proceso entró en la historia de la elaboración cervecera como la Fermentación Controlada de Clausthaler. Y cuando se inventa algo que va a cambiar el mundo es necesario protegerlo, por eso Clausthaler patentó su método de elaboración. Durante muchos años, Clausthaler fue la única cervecera que usaba la Fermentación Controlada. Actualmente, este método es empleado por otras cerveceras, pero ninguna de ellas consigue el sabor ganador de Clausthaler.

Fueron los incansables maestros cerveceros que inventaron la Fermentación Controlada los que pasaron noches y días en vela, midiendo, probando, volviendo a medir, esperando, midiendo, esperando hasta encontrar el modo de elaborar una cerveza sin alcohol que tuviera el aspecto y el sabor de una buena cerveza.

Clausthaler entra en escena

Conquistando nuevos horizontes

Conquistando nuevos horizontes

Clausthaler entra en escena

Para crear algo único es necesario amar lo imposible.

Conquistando nuevos horizontes

Clausthaler entra en escena

Para crear algo único es necesario amar lo imposible.

Cuando se añadió el sonido a las películas, nadie pensó que se trataría de algo que se iba a quedar para siempre. Cuando el café se descafeinó por primera vez, nadie lo bebió. Y las mismas reticencias se encontró Clausthaler cuando elaboró la primera cerveza sin alcohol.

En 1979, la actitud general ante la cerveza sin alcohol no era precisamente positiva.

Pero los maestros cerveceros de Clausthaler habían trabajado demasiado duro como para dejar que su innovación pasara desapercibida. Y, nuevamente, una genialidad consiguió dar con la solución. Solo que esta vez era necesaria un pequeña picardía: Clausthaler introdujo su novedosa cerveza sin alcohol bajo un nombre diferente, como una especie de caballo de Troya.

La cervecera se inventó el nombre de «Prinzenbier» y vendió su producto como una nueva y deliciosa cerveza ligera… con alcohol. Naturalmente, detrás de la marca «Prinzenbier» se escondía Clausthaler. De repente, las ventas de esta novedosa cerveza se dispararon en los bares y las tiendas. Y cuando Clausthaler reveló la verdad, demostró que había llegado para quedarse.

Cómo comercializar algo revolucionario

Es duro ser el primero – la novedad no siempre se entiende bien

Es duro ser el primero – la novedad no siempre se entiende bien

Cómo comercializar algo revolucionario

El equipo de visionarios detrás de Clausthaler siempre supieron que podían hacer posible lo imposible, tanto en la comercialización como en la venta.
En un primer momento, la publicidad se centró en el valor añadido racional del beneficio de una cerveza sin alcohol.

Es duro ser el primero – la novedad no siempre se entiende bien

Cómo comercializar algo revolucionario

El equipo de visionarios detrás de Clausthaler siempre supieron que podían hacer posible lo imposible, tanto en la comercialización como en la venta.
En un primer momento, la publicidad se centró en el valor añadido racional del beneficio de una cerveza sin alcohol.

A los conductores de autobús y a los taxistas se les preguntaba: «¿Estás bebiendo en el trabajo?» A lo que ellos contestaban: «Es cerveza sin alcohol, y su sabor es extraordinario.»


Otra idea consistió en comercializar Clausthaler como «La cerveza permitida por la policía.» Pero este concepto llegaba a los bebedores de cerveza con el sentido incorrecto, haciéndoles sentir culpables.

La investigación de mercado confirmó que los consumidores solo optarían por una cerveza sin alcohol si sabía como una cerveza auténtica.

En la siguiente campaña de Clausthaler, el mensaje tenía un enfoque positivo:

«Todo lo que una cerveza necesita.»

Para los anuncios de televisión se escogió una temática tipo "James Bond" y "Corrupción en Miami", y en ellos aparecían personas activas navegando o descendiendo montañas nevadas, y Clausthaler estaba justo en el centro de la acción.

«Todo lo que una cerveza necesita.»: esa era la clave.

El sabor que engatusó a todos

La cerveza que no es una cerveza

La cerveza que no es una cerveza

El sabor que engatusó a todos

Hay algunos ejemplos extraordinarios que demuestran que Clausthaler tiene el aspecto, el olor y el sabor de una cerveza auténtica. Una de las historias favoritas entre los empelados y los consumidores de Clausthaler tuvo lugar en una fiesta.

La cerveza que no es una cerveza

El sabor que engatusó a todos

Hay algunos ejemplos extraordinarios que demuestran que Clausthaler tiene el aspecto, el olor y el sabor de una cerveza auténtica. Una de las historias favoritas entre los empelados y los consumidores de Clausthaler tuvo lugar en una fiesta.

Un miembro del consejo de la cervecera asistió con sus amigos de la universidad a la celebración de una boda. Llevó dos barriles de cerveza, uno con Pilsner normal y otro con Clausthaler.

Era una calurosa tarde de verano y la fiesta estaba en pleno apogeo. El miembro del consejo, sediento de tanto bailar, pidió una Clausthaler. Pero tras beber un sorbo se dio cuenta de que lo que había en su vaso era una Pilsner; ¡los barriles se habían confundido y nadie lo había notado!

Así que cogió el micrófono, paró la música y, con una risita, hizo el anuncio más memorable de la noche: todos los que pensaban que habían estado bebiendo una Pilsner durante la fiesta estaban tomando en realidad una Clausthaler, y todos los que creían haber estado bebiendo Clausthaler debían dejar aparcado el coche en la fiesta y volver a casa en taxi.

Pioneros en la elaboración de cerveza

Enamorados de lo imposible

Enamorados de lo imposible

Pioneros en la elaboración de cerveza

Detrás de una gran innovación hay un grupo de personas con una inclinación por lo inalcanzable. La dirección de Clausthaler era consciente de la dificultad de su tarea desde el principio, pero durante la primera década de trabajo pionero, la joven marca les recordaba cada día que era posible encontrar el modo de elaborar una cerveza sin alcohol con el aspecto y el sabor de la auténtica cerveza.

Enamorados de lo imposible

Pioneros en la elaboración de cerveza

Detrás de una gran innovación hay un grupo de personas con una inclinación por lo inalcanzable. La dirección de Clausthaler era consciente de la dificultad de su tarea desde el principio, pero durante la primera década de trabajo pionero, la joven marca les recordaba cada día que era posible encontrar el modo de elaborar una cerveza sin alcohol con el aspecto y el sabor de la auténtica cerveza.

Por fortuna para el mundo de la cerveza de hoy, la dirección de la empresa Clausthaler se encontraba en manos de un equipo que funcionaba bien bajo presión. Al timón, el Dr. Christian Zürcher poseía la capacidad y la experiencia necesarias para conducir la marca hacia el futuro. Zürcher, el director de tecnología de Clausthaler, trabajó estrechamente con el maestro cervecero Rüdiger Gruß para convertir el avance tecnológico de Clausthaler en el sabor característico de la marca.

Junto con su equipo consiguieron convertir en realidad su visión creando una cerveza sin alcohol con el aspecto y el sabor de una auténtica cerveza de calidad.

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